Persianas Alicantinas: sombra fresca y el encanto de siempre
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¿Por qué poner una alicantina en tu ventana o puerta?
¿Por qué confiar en nosotros para tus persianas y miradores?
Si tus persianas de plástico se han doblado con el sol o notas que el frío entra como si no hubiera ventana, el persianas alicantinas es la solución definitiva. Llevan un relleno especial que funciona como un muro contra el clima de Madrid: mantienen el calorcito de tu casa en invierno y bloquean el sol en verano. Son ligeras, no se atascan y están diseñadas para que tu salón sea, por fin, un sitio tranquilo y cómodo. Las instalamos en un momento y te olvidas de averías por años.
Garantía de 2 años
Técnicos autorizados
Instalación 24/48 horas
Materiales 100% de calidad
1. Sombra con corriente de aire (y sin ruidos raros)
A diferencia de las persianas normales, las alicantinas dejan que el aire circule entre sus lamas. Mantienes la casa fresca sin tener que cerrar todo a cal y canto.. Suben suaves, no se enganchan y, lo mejor de todo, no despiertas a toda la casa con crujidos metálicos. Ideales para esos miradores grandes donde una persiana normal es un «muerto» imposible de mover.
2. Instalación «visto y no visto»
En los miradores, el problema no es solo el cristal; es que por el cajón y los laterales entra un aire que te deja el salón helado. Se ponen en un momento. Sin obras, sin romper cajones y sin líos. Si tienes un hueco difícil, la alicantina se adapta a todo. Notarás que el «chiflete» de aire desaparece y que el ruido de los coches se queda fuera. Es la diferencia entre tener una ventana y tener un aislamiento de verdad que guarda el calorcito de tu calefacción.
3. Presupuesto cerrado (el precio que te damos es el que pagas)
Estamos cansados de oír historias de técnicos que llegan, abren el cajón y empiezan con el «uy, esto es más de lo que pensaba». Con nosotros eso no pasa. Te damos un presupuesto claro y por escrito antes de tocar un solo tornillo. Si te decimos que arreglar el mirador cuesta X, eso es lo que vas a pagar. Sin sorpresas de última hora, sin letra pequeña y con la tranquilidad de que no te vamos a cobrar ni un euro de más.
4. Madera o PVC (Tú eliges)
Tenemos las de madera de pino para los que buscan el estilo rústico y duradero, o las de PVC si prefieres algo que no pese nada y aguante la lluvia sin inmutarse. No vamos a intentar colarte una instalación nueva si con una buena reparación se queda perfecta por años. Nos gusta el trabajo bien hecho porque sabemos que un vecino contento es la mejor publicidad en el barrio.
¿El sol pega directo en tu ventana y no corre ni gota de aire? Pon una alicantina
Antes de que lleguemos nosotros, seguramente te pase esto: tienes que cerrar la ventana y bajar la persiana a cal y canto para que no entre el calor, pero entonces te quedas a oscuras y te asfixias. O peor, tienes una alicantina vieja con las cuerdas pasadas, las lamas astilladas y que cada vez que hay un poco de viento parece que se va a caer a la calle.
¿Qué pasa cuando instalamos una persiana alicantina nueva?
Sombra con corriente de aire: Es la magia de la alicantina. Bloquea el sol directo antes de que toque el cristal, pero deja que la brisa pase entre sus lamas. Tu casa estará fresca sin sentirte encerrado.
Adiós a los líos de cuerdas: Usamos frenos y cuerdas de alta resistencia. Se suben y bajan suavemente, sin tirones y sin que se queden torcidas.
Resistencia total al exterior: Tanto si eliges madera de pino tratada como PVC de alta calidad, aguantan el solazo de Madrid y la lluvia sin deformarse ni perder el color.
Estética de barrio con clase: Le das un aire renovado a tu fachada o balcón. Quedan limpias, ordenadas y le dan ese toque de «casa bien cuidada» que tanto nos gusta.
